La cartera de productos es el conjunto de todos los productos que vende la empresa. Por ejemplo, en la cartera de productos de Starbucks podemos encontrar bebidas y alimentos. Sin embargo, dentro de su cartera de bebidas podemos encontrar una línea de productos como Espresso, el Frappuccino de Café, Teavana, Infusiones, entre otros.

Por otro lado, en McDonalds podemos encontrar en su cartera de complementos, una línea de productos conformada por sus alistas de pollo, los cheesy bites, los McNuggets, papas fritas, ensaladas, entre otros.

Cabe señalar que para valorar una cartera de productos de una empresa se suele utilizar las siguientes dimensiones: Amplitud. Es decir, el número de líneas de productos con las que trabaja la empresa. Profundidad. Se trata del número de productos dentro de las líneas. Longitud. Es la suma total de todos los productos comercializados por la empresa. Por último, la Consistencia. Es el grado de homogeneidad entre los distintos productos, según Fundamentos de Marketing de Diego Monferrer Tirado.

En base a la cartera de productos, una compañía puede tomar varias decisiones para posicionar sus productos en el mercado. Es aquí cuando entran las estrategias de marketing BTL, ya que a través de una activación de marca en el punto de venta se pueden comunicar los valores de cada producto, así como ofrecer productos complementarios a través de promociones.

De acuerdo con Socialetic, es importante llevar constantemente un análisis de cartera de productos para optimizar la distribución de los productos. Este análisis debe ser un estudio estructurado del proceso de vida del producto, previsiones de futuro, rentabilidad, entre otros.

Una estadística del Departamento de Investigación de BTL, muestra el gasto destinado a estrategias de marketing BTL en México durante 2016, así como un pronóstico para 2017. En 2016, el gasto ascendió a 48.5 miles de millones de pesos, y se proyectó que la cifra alcanzó los 54.2 miles de millones de pesos en 2017.