Mucho se ha mencionado sobre la transformación al interior de las corporaciones, lo cual ha derivado en la demanda de nuevas profesiones o especializaciones para así tener la capacidad de responder de forma efectiva a los cambios en la sociedad y sus demandas, situación que ha llegado a disciplinas como la Mercadotecnia.

Esta disciplina se puede entender, de acuerdo a la Asociación de Mercadotecnia de Estados Unidos, como aquel proceso de planeación y ejecución del concepto, precio, promoción y distribución de ideas, bienes y servicios, con el objetivo de crear intercambios que satisfagan objetivos individuales y organizacionales.

Por su parte, Álvaro Rattinger, experto en temas de marketing y Director General de la revista especializada Merca2.0, define al marketing como aquel conjunto de principios, métodos y técnicas a través de las cuales se busca conquistar un mercado, colaborar en la obtención de los objetivos de una organización, de tal manera que contribuyan en la satisfacción de necesidades específicas de una audiencia.

Con ambas definiciones queda claro que tratar de colocar las ventas y marketing como sinónimos, sería no solo un error, sino también una concepción que podría poner en riesgo la efectividad de un plan de mercadotecnia y sus funciones.

Hacia un concepto de Mercadotecnia BTL

Hablar de mercadotecnia es incluir medios tradicionales como televisión, radio, prensa escrita, entre otros. No obstante, para darle al consumidor una experiencia más disruptiva, pero sobre todo llegar a una audiencia de forma más concreta, segmentada y evitando la intrusividad, la mercadotecnia BTL es la mejor opción para conseguir estos propósitos.

Aún cuando una campaña de marketing BTL puede apoyarse en ATL para reforzar su comunicación, lo cierto es que al realizar una activación, realizar un evento, ejecutar una promoción, desarrollar una estrategia mobile o sorprender al público con una campaña de marketing de guerrilla, es decir, con técnicas propias del Below The Line, el impacto es mejor y más contundente en el target, lo cual no solo influye en su preferencia de compra, experiencia y recordación de marca, sino que además favorece la creación de lazos emocionales entre la empresa y el consumidor, de tal manera que se podrá suscitar un sentido de pertenencia en el cliente, y con ello mantenerlo por tiempo indefinido, sin dejar de mencionar que este tipo de marketing abre paso para que nuevos prospectos se conviertan en clientes potenciales.

De acuerdo con el Departamento de Investigación de InformaBTL, la inversión destinada a la industria Below The Line en México el año pasado fue de 51,879 millones de pesos, cifra que para el cierre de 2018 podría rebasar los 54,000 millones de pesos, según estimaciones de dicho departamento.

 

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