¿Miedo al lanzar una campaña?

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Terminó el Día de Muertos. Estos días me la he pasado muy bien. Me disfracé de varios personajes: de Austin Powers, de Elvis Presley y de oso panda bailarín, pero eso fue solo un momento en medio de una party. Algunos me preguntaron si me disfracé de Lenny Kravitz (entren a mi Instagram @vieri_figallo y verán). No me la pasé nada mal. Este año vi grandes disfraces, como que la gente le hecho más ganas, ¿no creen? Por ahí vi a una Maléfica que me gustó.

Los que trabajamos en publicidad sabemos lo que implica ejecutar una campaña. Más allá de las horas invertidas o semanas en la presentación, donde se involucran muchos talentos de diferentes áreas para hacer la propuesta, el verdadero miedo está al momento de ejecutar.

Todos los escenarios y retos que debes enfrentar para hacer que la idea de tu agencia viva. Al ejecutar ya no dependes solo de la operación de la agencia, sino de terceros como: productoras, centrales de medios, imprentas, carpinteros, otras agencias, y proveedores que estén involucrados.

Si ellos fallan, tú fallas. No es su culpa, es la tuya. Aunado a ello, no solo dependes de personas para ejecutar una gran idea, también del clima. Si llueve en una filmación y no contrataste un seguro climático. Si un talento no llega y es el personaje principal del evento o simplemente no consigues el permiso para hacer tu actividad publicitaria en la calle.

¡Qué complicado es ejecutar! Una idea mal ejecutada queda como intención y las intenciones no generan negocio. Si algo sale mal, ¿quién paga? La agencia. Cómo no va haber un miedo tremendo al lanzar lo que se propuso. La figura de agencia es quien crea, ejecuta y es el epicentro de coordinar todo para que la campaña salga en la operación y en lo administrativo.

¿Quién financia todo? ¡Exacto!, la agencia. La mayoría de las veces no se recibe un anticipo y debes esperar más de 90 días para recibir el pago si todo sale bien, claro. Ese el principal miedo de las agencias: que algo falle en el proceso y se pierda mucho dinero aparte de perder la cuenta.

Querida agencia, involucra un equipo ganador, confiable para minimizar los riesgos y digo minimizar porque riesgo siempre hay. ¿Qué otro tipo de miedo hay al lanzar una campaña? El miedo que el cliente cambie de opinión, los cambios de un día a otro o que el cliente se vuelva loco y pida cosas irreales a unas horas antes de que el show empiece.

Eso sí da miedo. Por eso lo que recomiendo siempre es que el cliente esté en el proceso en todo momento. Obligarlo que esté en el momento de que se esté haciendo una filmación, en el caso de hacer un comercial para que se decida ahí mismo lo que se está haciendo y lo que no.

En mi experiencia, cuando un cliente no está en el proceso, no entiende muchas cosas y sus solicitudes son irracionales. Como vayas avanzando, que el cliente te firme o mínimo que autorice por e-mail. Si no es por e-mail y es por WhatsApp, tómale un screen shot y lo mandas por e-mail. Eso es lo que hago para tener todo documentado. ¿Es algo intenso? Sí, lo es, pero lo veo más como precaución en cada paso.

¿Quieren más miedo? Los morosos, esos sí dan miedo. ¿Más miedo? El miedo de no tener valor alguno frente a tus clientes. Problemas siempre habrá y te contratan para resolver. Si no tienes nada que resolver, ¿para qué te van a contratar? Si no tienes nada que resolver en la agencia en la que trabajas, ¿para qué te van a necesitar? Si resuelves, te vuelves indispensable, si no resuelves, reemplazable. ¡Buu! Si nosotros no resolvemos problemas reales para los clientes, no existimos.

De todos estos miedos, ¿cuál me da más terror? ¡Qué tu idea no funcione! Eso sí da miedo. Mi demonio creativo que me aterra es la indiferencia. Que tu idea no haya generado nada, haya pasado invisible por la gente. El miedo más grande que me da, aparte de pasar inadvertido por la gente, es no cumplir mis promesas a mis clientes, equipo de trabajo y a toda la gente que cree en mí.

Presento la idea frente a varias personas en una junta y me comprometo a muchas cosas que deben pasar. Para vender dices maravillas, pero esas maravillas siempre deben ser ciertas. El miedo a que no pase lo que tú crees que va pasar es aterrador.

Les conté de los diferentes miedos que hay detrás de una campaña, sé que me faltan más, pero al menos estos son los más latentes. No importa cuál sea tu miedo, el miedo siempre está. Yo siempre tengo miedo, vivo aterrado. Hablé del miedo en una campaña, no he hablado del miedo que tengo al dirigir mi agencia, donde cargas con el peso de todo.

No es sencillo hacerle frente a todos los compromisos y la gran responsabilidad de pagar nóminas, proveedores, renta, luz, agua con un kilométrico etcétera sin tener a un inversionista o holding atrás tuyo. Miedo a que tus decisiones tengan eco en la vida de los demás.

¿Cómo no tener miedo cuando todos te dicen que en el 2019 se va a poner de la chingada? No entremos en la primera decisión del presidente electo sobre el aeropuerto. No es fácil atreverse a buscar ser diferente y tener una postura de agencia y filosofía.

He aprendido a vivir con miedo y el miedo es bueno porque te pone en modo alerta. Lo que no permito es que el miedo me invada e impida que siga adelante con mis ideas, mis inquietudes y empiece de intenso para hacer que las cosas pasen. El miedo es bueno, paralizarse es malo, eso es de cobardes, tener miedo es de valientes. Yo vivo mi miedo a mi manera, pero no dejo que me invada y mucho menos al de mi equipo. A ti, ¿qué te da más miedo?

 

 

 

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