Tal como sucede con marcas, empresas y otras organizaciones del sector privado, las pertenecientes a un ámbito cultural también han optado por apoyarse en el marketing.

Si bien un museo, por mencionar un ejemplo, se encarga de preservar un legado de cierta corriente artística o de algún representante o exponente, a fin de ser mostrada a un público y que haya una educación a través de sus muestras o exposiciones, también es claro que este tipo de recintos y la cultura en sí han tenido que apoyarse de diversas estrategias para no solo conservar a sus visitantes y llegar a nuevos públicos, sino también para innovar y ser más relevantes.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), en 2017 el Producto Interno Bruto (PIB) de las actividades vinculadas a la cultura ascendió a 661,505 millones de pesos, es decir, un 3.2 por ciento del PIB nacional.

Estrategias BTL que impulsan la cultura

Si bien las obras expuestas en cada recinto cultural son, en sí mismas, un gran motivo para visitarlo y apreciar el trabajo del artista, actualmente es necesario que estos lugares se apoyen en estrategias que beneficien su promoción y deriven en una mayor cantidad de visitas y un nivel más alto de interacción entre el museo y el público.

En este sentido, la implementación de acciones BTL ha tenido una importante contribución para motivar aún más el interés en las personas por asistir a un recinto cultural, entre las que destacan las siguientes.

  • Content Marketing: crear piezas de contenido destinadas al espacio museográfico, o publicadas en redes sociales y páginas oficiales se ha convertido en una estrategia clave para informar, impulsar la visita y educar al público.
  • Experiencias con ayuda de tecnología: tener muestras con realidad virtual, mapping o proyecciones en 3D, como sucedió en la exposición “Caravaggio, de Italia a México” en el Palacio de Bellas Artes este año también es excelente manera de hacer más lúdica la visita, además de que hay una interacción directa entre la obra, el recinto y la audiencia, lo cual beneficia la recordación de la marca.
  • Eventos: realizar ferias del libro, exposiciones, presentaciones de libros, talleres, diplomados, desfiles como el de Día de Muertos, entre otros contribuye al engagement del recinto cultural, así como en sus ingresos.
  • Activaciones: tal como sucedió con la presentación de bailarines en calles de la CDMX, bajo el concepto de “Teatro en Plazas Públicas, Teatro en tu barrio”, las activaciones han tenido un impacto positivo para dar a conocer obras de teatro y comunicar que la cultura es para todos.
  • Marketing directo: realizar encuestas sobre qué les pareció tal exposición, que mejorarían, qué les gustaría ver, entre otras cuestiones, ayuda a los recintos culturales a generar bases de datos que les permiten rescatar insights del público y con ello crear experiencias de mayor valor.
  • Patrocinio: la incursión de empresas en actividades culturales, a través del patrocinio, es también otras actividad BTL que ha beneficiado en gran medida el alcance de un museo, exposición y artistas, además de que a través de alianzas la comunicación y mensajes incrementan.

 

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