Por: Erika Fonseca
Twitter: @erfonseca
email: erfonseca@mac.com
El mundo de la publicidad, el marketing y el diseño es increíble, apasionante, pero a veces también abrumador. No puedo evitar sentir ansiedad ante grandes proyectos que implican responsabilidad: de algún modo, todo comunica.
Así es como durante una semana busqué los peores errores en el proceso. Desde luego que siempre puede haber más, pero aquí los tres puntos, que creo que son los más nocivos y mayor impacto en este mundo de la publicidad.
Mala comunicación entre el cliente y el creativo. Más allá de si existe un departamento de cuentas para transmitir el mensaje, muy probablemente, la información que comparten el creativo y el cliente no es la misma. Es importante involucrar a ambas partes en simultáneo, para que no se desvirtúen los mensajes. Los creativos suelen ser personas muy intuitivas que “ven” cosas que otros no perciben, esa habilidad les da la capacidad de poder entender qué es lo que necesita el cliente. No la desperdiciemos.
El diseño siempre debe ser pensado en función de la producción final. Y es un gran detalle que puede convertirse en un error fatal. Es importante saber, aún antes de diseñar cualquier pieza, por pequeña que sea, cómo va a ser producida. Si no lo tomamos en cuenta, la prognosis es mala: entregas fuera de tiempo, costos fuera de presupuesto e implementaciones de urgencias que saldrán de cualquier planeación; saber con qué contamos para producción al final, nos dará la capacidad de transformar los límites de tiempo, costo y producción en creatividad si los entendemos desde el inicio.
Objetivos poco definidos. Este punto es clave. ¿Qué pasa si, mezclamos la mala comunicación con los objetivos poco definidos? Crisis total. El cliente creerá que nunca entendimos nada de lo que quería. Los creativos tenemos esta dualidad de sensibles, imaginativos pero también dispersos. Muchas ideas pero poca acción. Aquí es cuando después de conocer el proyecto, proponemos ideas increíbles y maravillosas que cuando reconciliamos con el brief inicial, pareciera que nada tiene que ver.
Mantener nuestro foco en los objetivos del proyecto y del cliente nos dará proyectos, diseños o campañas aterrizadas que cumplirán con todo.