Para una marca, ganar notoriedad y generar en el consumidor un recuerdo recurrente hacia ella son dos de sus objetivos principales, por lo que convertirse en patrocinador puede resultar una opción adecuada para estos y otros propósitos.

Como parte de las estrategias de marketing BTL, el patrocinio es una herramienta que le permite a una empresa elevar su presencia en eventos, a través de su participación en causas sociales, al respaldar a un atleta, artista plástico u otra persona o situación.

Aun cuando existen otras maneras de promocionarse igual de efectivas, e incluso hasta menos costosas, el patrocinio se mantiene a la alza en términos de inversión.

Datos de IEG revelan que en 2016 el gasto global destinado a esta acción de mercadotecnia fue de 60,100 millones de dólares. Para 2017 la cifra incrementó hasta llegar a 62,700 millones, y para el cierre de este año se estima que el gasto alcance los 65,800 millones de dólares.

¿Qué elementos considerar como marca, si se desea ser patrocinador?

Obtener mayor presencia en eventos importantes y frente a nuevas audiencias, generar brand awareness, impulsar la preferencia del consumidor hacia la marca y que se genere una relación a largo plazo con él, son algunos de los beneficios que otorga un patrocinio. Sin embargo, antes de dejarse llevar por lo anterior, es pertinente que se consideren ciertos factores a fin de elegir el evento más adecuado. Para ello se sugieren los siguientes 6 puntos.

  • Fecha de realización del evento: esto es para saber si se cuenta con el capital e ideas necesarias para hacer acto de presencia de manera correcta.
  • Público al que va dirigido el evento: esto ayudará a determinar si el evento permitirá llegar al target que se persigue y así hacer que la marca y los productos o servicios sean de su interés.
  • Número de asistentes esperados: esto ayudará para definir qué tipo de activación realizar para cubrir las necesidades que se presenten.
  • Promoción del evento: conocer cómo se dará a conocer y cómo se está llevando a cabo la organización, dará un panorama de qué tan serios son los organizadores y si tienen la suficiente experiencia.
  • Beneficios: básico saber qué resultados dará y cómo apoyarán a la marca que patrocina.
  • ¿Qué hará por mi marca?: al haber una inversión, es preciso que cada empresa defina qué aportaciones le dará ser patrocinador, para que ese dinero sea realmente una inversión y no se transforme en gasto.

 

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