Este sábado, en México se celebró el ya tradicional Desfile de Día de Muertos en la Ciudad de México, la marcha inició en la Estela de Luz, continuó por el Paseo de la Reforma, Diana la Cazadora, el Ángel de la Independencia y la Glorieta de la Palma, para llegar a El Palacio de Bellas Artes y finalizar en el Zócalo Capitalino.

Durante el desfile se pudieron apreciar distintas representaciones y homenajes de las tradiciones mexicanas, así como bailes y música que enzalzaron la muerte, una de las costumbres más representativas de la cultura mexicana.

Cabe señalar que en 2008 el Día de Muertos fue nombrado por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, ya que su significado es una expresión tradicional, integradora, representativa y comunitaria del país.

En México, la celebración del Día de Muertos se lleva a cabo entre finales de octubre y los primeros días de noviembre, si bien popularmente se asocia principalmente a los días 1 y 2 de noviembre. Esto es así porque la celebración de los difuntos se divide en categorías y en un día específico de culto en función de la edad y causa del fallecimiento. De acuerdo con el calendario católico, el 1 de noviembre corresponde a Todos los Santos, día dedicado a los “muertos chiquitos” o niños, y el día 2 de noviembre a los Fieles Difuntos, es decir, a los adultos, según la UNESCO.

 

 

 

 

 

Una mirada al origen: James Bond

Recordemos que este desfile apareció luego que la película James Bond: Spectre realizó una escena en la Ciudad de México, donde el agente 007 persiguió a un villano a través de muchedumbres que aparecían estar en un festival de gente disfrazada por la celebración. A partir de este suceso la Ciudad de México celebra el desfile con comparsas, marionetas gigantes, bailarines y música.

#DulceTravesía al rescate de las tradiciones

Por otro lado, en la Ciudad de México también se llevó a cabo la Carrera Dulces Vero al Rescate de las Tradiciones 2017, el encuentro fue en la segunda sección del bosque de Chapultepec, la carrera tuvo dos categorías infantil y adultos. En esta ocasión, la carrera fue recreativa, por lo tanto no hubo premiación ni trofeos.

Sin embargo, a los participantes se les entregó un kit de Dulces Vero, así como una playera conmemorativa, una medalla al cruzar la meta y su número de competidor. No obstante, uno de los mayores atractivos fue que para esta carrera, los participantes tuvieron que disfrazarse para vivir la experiencia de Dulces Vero.

 

 

 

 

 

 

 

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