En México, existen tiendas minoristas que se guían por diferentes políticas de fijación de precios. Las tiendas de “todo por un solo precio” son minoristas que destacan en el mercado por establecer precios particularmente bajos en categorías como accesorios, cosméticos y artículos de temporada.

Sólo para dar un ejemplo, la comercializadora ZADAKO, es una de esas tiendas que maneja productos a un solo precio. Sin embargo, tiene una ventaja, que cuenta con categorías con precios múltiples. Es decir, que puede incrementar el volumen de sus ventas debido a que ofrece productos que cuentan con un precio mayor al resto, y que el consumidor está dispuesto a pagar por ello.

Otra de esas tiendas es MOSHITA, esta minorista también ofrece productos con precios relativamente bajos, y al igual que es ZADAKO, cuenta con una fijación de precios que le permite construir una estrategia de fijación de precios psicológica, ya que muchos consumidores tienden a adquirir productos que pueden ofrecer un descuento, pero que en términos contables el precio no es realmente tan barato como se muestra.

Entendiendo que existen tiendas con una fijación de precios flexible o múltiple, podemos deducir que este tipo de tiendas pueden incrementar sus ventas al ajustarse a las motivaciones de compra del consumidor. Sin embargo, cuando hablamos de tiendas que venden productos a un solo precio, ¿cuál es su desventaja?

Prácticamente, su política de precios no les permite obtener márgenes de utilidad altos, ya que lo único que logra esta estrategia es realizar ventas con mayor rapidez, posiblemente reducir la necesidad de personal en el punto de venta, así como favorecer en el autoservicio.

Lo realmente importante para este tipo de tiendas es que no caigan en el igualamiento de precios. Es decir, que no traten de igualar el precio más bajo de la competencia, aunque en práctica puede ayudar a mejorar la lealtad del consumidor, promoverá estrategias de precios agresivas que en algún momento se pueden lamentar.