El B2C se orienta a consumidores individuales. Las campañas de promoción son fundamentales para que los consumidores cuenten con mayor información y puedan así tomar la decisión de compra en las tiendas online de bienes y servicios.

El reto de este tipo de minoristas digitales es entregar la mejor experiencia de compra al consumidor. La eficiencia de atención, los sistemas integrados, omnicanalidad, por mencionar algunos aspectos, son de suma relevancia.

Los resultados de una encuesta mostrados en el “Estudio de motivaciones y barreras a la compra en línea” realizado por la Asociación Mexicana de Venta Online 2017, indican que los consumidores mexicanos centran sus compras en línea en las siguientes categorías: productos (61 por ciento), servicios (51 por ciento), contenidos digitales y suscripciones (50 por ciento), viajes y turismo (39 por ciento), entretenimiento (37 por ciento) y supermercado (25 por ciento).

Sin embargo, la frecuencia de compra es muy baja. Este tipo de compras se realizan al menos una vez al mes (15 por ciento). Pero existe un mercado que realiza este tipo de compras cada semana (5 por ciento), según la encuesta de la AMVO.

Por otro lado, la modalidad B2B se orienta a la optimización de las interacciones comerciales entre las mismas empresas. A diferencia del B2C, este tipo de compras se caracterizan por tener transacciones de gran volumen, además de generarse y fomentarse relaciones sólidas entre las empresas, con la finalidad de convertirse en proveedores reconocidos. En estas compras suele involucrarse el gobierno a través de licitaciones, contrataciones, etc; sin embargo, en México, este tipo de comercio aún falta por desarrollarse.

En China, por ejemplo, Global Sources tuvo una participación de alrededor del 4.2 por ciento en el mercado de vendedores de B2B en línea en China. Mientras que el líder del mercado Alibaba tuvo el 36.7 por ciento del market share en 2017, según datos de China e-Business Research Center.

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