Creatividad más allá del peloteo: método biónico

Esta técnica consiste en tomar la naturaleza como fuente de inspiración para resolver problemas.

2866

La creatividad es una de las herramientas fundamentales con las que se trabaja en agencias y con las marcas, ya sea para desarrollar campañas y estrategias o para crear nuevos productos. Sin embargo, es posible que en más de una ocasión las mentes de los creativos se quedan sin ideas. ¿De dónde se pueden abrevar para seguir innovado? Existen distintas técnicas para lograr este cometido, sobre las cuales hemos tenido la oportunidad de hablar en la presente serie de artículos. En esta ocasión expondremos el método biónico.

De acuerdo con datos de Neuronilla, el método biónico muy utilizado para desarrollar e innovar nuevos productos, tomando como fuente de inspiración la naturaleza. Precisamente esto puede ser aprovechado por las marcas para generar nuevos artículos, además de que las agencias también pueden utilizarlo para generar stands o alguna otra pieza que ayude a llevar a cabo una estrategia.

Pero, ¿en qué consiste? Tanto Innovaforum como Neuronilla explican que para llevar a cabo el método biónico se requiere tener un buen conocimiento de las estructuras y funcionamiento de los seres vivos, para poder analizarlos y aplicarlos a la creación de nuevos productos.

Lo principal en el método biónico es pensar y analizar cómo la naturaleza, expresada por medio de seres vivos, con la finalidad de que se resuelven distintos problemas.

Primero debemos hacer es plantearnos claramente el problema que se debe resolver. Una vez que tengamos en cuenta esto, hay que considerar varios sistemas naturales y seres vivos que puedan ayudarnos como modelos para solucionar la situación.

Posterior, se tendrá que analizar cuál es el que funciona y se adapta mejor para resolver el problema que se ha puesto. Habrá que trasladar su funcionamiento a sistemas matemáticos o gráficos.

Finalmente se tendrá que tendrán que realizar los productos con base en lo observado para saber si funcionan correctamente y, sobre todo, si logran resolver el problema que se ha propuesto.