De acuerdo con un informe Deloitte, uno de los principios que viven las marcas de alto impacto es la mentalidad flexible, se trata aquellas marcas que encuentran nuevas ventajas en el mercado desafiando la convención, reescribiendo las reglas que rigen su negocio, y entrando al mercado en la etapa de prueba. Gracias a esto uno de sus mejores por fortalezas se encuentra en la experimentación y el pensamiento creativo.

Pero, si vamos más allá, podemos encontrar que este principio también lo viven los retailers. Coach, la marca de lujo especializada en moda y accesorios, por ejemplo, abrió una pop-up store en Palacio de Hierro. Sin duda, apostar por estos formatos habla que las estrategias de esta marca buscan lograr el mayor impacto en el consumidor, ya que este tipo de tiendas generan experiencias superiores a las que puede ofrecer habitualmente un retailerconvencional“.

Palacio de Hierro también nos ha enseñado que cada elemento de la tienda física es importante para incentivar a los consumidores a interesarse en el valor de los productos. Y que gran sorpresa que una compra comience luego de observar un escaparate; una fortaleza que este retailer a usado muy bien a su favor. A continuación de mostramos una publicación que te mostrará que no estamos equivocados:

Sin embargo, recordemos que el posicionamiento de un producto no depende solo del valor que puede ofrecer un bien por su consumo, para tener éxito se quiere implementar estrategias de comunicación con la capacidad de mantener la preferencia en la mente del consumidor.

El objetivo es que esta posición sea relevante antes de una decisión de compra y para lograrlo es necesario en un retailer condicione el ambiente para potenciar aún más el mensaje. Un ejemplo reciente nos los dio 7-Eleven, que modificó un punto de venta para promocionar la serie Club de Cuervos. Sin duda, el merchandising fue de alto impacto. He aquí lo que el 7-Eleven hizo en su punto de venta: