BTL contra el espacio público #MalPlan

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Desde que inició el año, he pretendido ir tocando temas que parecen triviales, pero por ese tono, terminan sin ser tocados o debatirse. Comencé las colaboraciones de este 2019 hablando de lo que viene para el BTL, la semana pasada les compartí mis apreciaciones sobre el slogan y en esta vez les quiero platicar sobre algunas sombras del BTL.

Comencemos subrayando que en el espacio público sucede la mayoría de los esfuerzos publicitarios alternativos. Las calles y plazas, supermercados, escuelas, oficinas y parques, son los lugares ideales para insertar contenidos de comunicación comercial.

Sabemos que la publicidad tiene reglamentos generales para poder ejecutarse, sin embargo, cuando se habla de BTL, debemos saber que algunos parámetros no obedecen a los convencionales. Una carrera de perros, no es lo mismo que una de humanos. Una activación con bicicletas que encienden un edificio al pedalearse, no es igual que poner una araña y un stand.

El BTL disloca la rutina de los mensajes, ya sea por su contenido, formato o estilo, genera ciertas variaciones que por ende, tienden a engendrar nuevos paradigmas en la ejecución de la administración publicitaria. Desde permisos en las alcaldías, consentimientos de los asistentes a un evento para ser grabados, hasta secuestros aceptados donde las marcas entregan un “premio” o “experiencia”.

El tema no es meramente exponer la valía de la creatividad, sino el precisar que los frenos ante la innovación publicitaria sucede por las legislaciones, costumbres y regionalismos que se suscitan en cada demarcación.

Por otro lado, siendo severos con el sector, debemos comprender que hacer marketing no significa que todo se debe alinear a nuestros parámetros por mero gusto. En ocasiones nos sentimos los artistas del siglo, los gurús de los negocios y los reyes de la publicidad, queriendo que las reglas se modifiquen a conveniencia. 

Entre la flexibilidad que empuja al progreso y el orden que genera condiciones de crecimiento, los encargados de echar a andar campañas BTL, deben considerar los siguientes parámetros al ocupar el espacio público, caso contrario la campaña será de los agravios y no de las metas contenidas en el brief.

  1. Estorbe inteligentemente, sea visible pero no haga de la ciudad un caos.
  2. Si opta por ser el, entonces gestione gratificaciones que den más de que hablar que el desmadre que se hace con su presencia.
  3. Recuerde que hay espacios, dinámicas, monumentos y hábitos que son importantes de preservar, emancipar dichos activos sociales tiene que tener argumentos sólidos, no una casual y pasajera campaña.
  4. Si va a emplear el espacio de todos, contribuya con algo, es decir, deje un legado de que usted, su marca, empresa y talentoso ingenio, decidieron donarle al mundo un aspecto positivo.
  5. Por último, recuerde que si va a replicar en otros formatos lo que acontece en su campaña, no “Disneylize” al extremo que después la realidad sea avasalladora y brutalmente dispar para los que quedan o visitan producto de su difusión. 

 

 

 

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