6 características del Mindset Innovador

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“Ser innovador” es una de esas descripciones que hoy podemos ver en muchos perfiles de personas que quieren darles un extra a sus capacidades y también es un requisito que podemos ver en muchas descripciones cuando se busca a alguien para un trabajo o alguna actividad. Casi lo hacemos sonar como si fuera una característica de personalidad con la que se tiene que nacer, comparable con ser extrovertido.

La realidad es que no, cualquiera puede ser innovador con las herramientas correctas, estando todas disponibles para aquellos que las quieran utilizar. La principal herramienta para llegar a ser innovador es la mentalidad. Claro, también hay metodologías y fuentes de inspiración, pero sin la mentalidad no llegaríamos a ningún lado.

La mentalidad innovadora tiene algunas características específicas que nos permiten llegar a desarrollar esa serie de novedades y soluciones que hoy están transformando el mundo en que vivimos. Aquí les dejo las que me parecen las más importantes y ahondaremos en ellas las próximas semanas, para cerrar e iniciar el año con ánimos de hacer algo distinto:

  1. Todo problema tiene solución. Tengamos en mente que la innovación es una técnica de solución de problemas y para poder resolver un problema lo primero que tenemos que creer es que se puede resolver. Así que aquél que quiera innovar tiene que estar convencido de que puede resolver el problema que sea que se le atraviese
  2. Destino sobre ruta. Si buscamos resolver un problema a través de una ruta que ya está dibujada lo único que lograremos es circunscribirnos a lo mismo que ha sucedido antes. Por definición esto es lo que la innovación busca cambiar, de modo que tenemos que saber a dónde queremos llegar, pero no cómo ni por donde, simplemente tener una dirección en la cual movernos y tener la libertad de elegir por dónde.
  3. Sesgo hacia actuar. Quizá esta es una de las claves para distinguir la creatividad y la innovación. La innovación busca hacer algo que viva, que funcione, que cambie su entorno; no solo que sea diferente. Así, el que quiera innovar tiene que estar pensando en que algo se va a hacer, algo va a suceder, algo tiene que pasar con lo que está construyendo.
  4. Enamorarse del problema, dejar ir la solución. Al estilo de Kaaren Hanson o Uri Levine, lo importante es el problema, ese es el que siempre va a estar ahí, aunque el entorno y las soluciones cambien. El que busca ser innovador tiene que aprender a desprenderse de las soluciones construidas y saber que es mejorable, reemplazable y finita.
  5. Colaborativo radicalmente. Más vistas, más enfoques, más perspectivas y más ideas sobre la mesa, eso siempre nutre la discusión y eventualmente la solución. El que busca innovar tiene que entender que la colaboración no permite jerarquías ni prejuicios, todos aportan desde su posición y todas las aportaciones son valiosas. Mientras más diversas, será mejor.
  6. Aprender a equivocarse. Porque cometer errores es humano, no tener la mejor solución a la primera es usual y aprender es de lo poco que haremos toda la vida. Entonces hay que aprender a equivocarse del mejor modo posible y aprovechar esos errores, aprender a controlarlos y asegurar que nos ayudan a hacerlo mejor.

Durante las próximas seis semanas, vamos a dedicar una a cada una de las características para entender cómo se ve, cómo ayuda y cómo podemos ayudarnos a tenerla. Y así prepararnos del mejor modo para explotar nuestra capacidad innovadora.

¿Te consideras innovador? ¿Crees tener estas características en tu mentalidad? ¿Conoces a alguien que las tenga?